Índice NIDO: innovación y datos para el desarrollo infantil
En un evento que reunió a más de 70 referentes y especialistas en primera infancia, funcionarios públicos y consultores, dimos a conocer una nueva herramienta que analiza, con un enfoque multidimensional, las oportunidades de la primera infancia en Argentina, con el fin de guiar políticas públicas basadas en evidencia.
En el marco de nuestro compromiso con la primera infancia, en la Fundación Bunge y Born presentamos el Índice NIDO, en un encuentro que reunió a más de 70 líderes del tercer sector, funcionarios públicos, académicos y especialistas en desarrollo infantil temprano, con el objetivo de reflexionar sobre el uso de la evidencia para la toma de decisiones estratégicas.

El Índice NIDO es una herramienta de medición territorial abierta y basada en datos públicos, diseñada para identificar y visibilizar las desigualdades en las oportunidades de desarrollo de niños y niñas de hasta 5 años dentro de provincias, municipios e incluso áreas urbanas específicas.
“En general a la educación y a la primera infancia no se le da toda la importancia que merece como a otros bienes tangibles, pero son centrales para el desarrollo económico y una sociedad más equitativa. La verdadera banca de inversión es la educación. Por eso, desde la Fundación Bunge y Born insistimos con el desarrollo de estos instrumentos: primero para entender, luego para intervenir. El índice NIDO posee distintas capas que se fueron armando con un enfoque científico y con gran esfuerzo. Queremos que nos permita trabajar en conjunto, en un país complejo y federal. Espero que podamos interactuar, con resiliencia y determinación”, sostuvo nuestro Director Ejecutivo, Gerardo della Paolera.

Un panel de especialistas para debatir el futuro de la infancia
En el evento consistió de una presentación a cargo de Julio Ichazo, responsable del proyecto, y Antonio Vázquez Brust, consultor, y luego un panel de especialistas moderado por Brenda Walter, gerenta de Desarrollo Humano.
El director ejecutivo de CIPPEC, Luciano Laspina aseguró: “Esta es una gran herramienta para los que trabajamos en pos de las políticas públicas, más en un país que tiene un problema gravísimo de generación de datos y también de cómo se comparten esos datos”.

Por su parte, el especialista en Desarrollo Infantil Temprano y Salud de UNICEF Argentina, Javier Quesada, fue determinante: “Celebro el enfoque de primera infancia. Todo lo que necesitamos empieza ahí, dónde están las necesidades de un niño para aprender y desarrollarse. Hoy, a más de 40 años de democracia, hay niños que nacen a la sombra de las posibilidades que deberían tener. Para cambiar eso debemos tener diagnósticos y herramientas de implementación para transformar la realidad”.
En tanto, la coordinadora e investigadora del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, Ianina Tuñón, expresó: “Es una herramienta muy poderosa para conocer la Argentina profundamente desigual, porque tener información por radios censales da cuenta de las desigualdades que tenemos. También destaco el enfoque multidimensional, aspecto en el que estamos muy atrasados en el país. El desafío es cómo hacer para que no solo se interesen los dirigentes, sino la sociedad, y poder construir soluciones de abajo hacia arriba, armar alianzas como ciudadanos más comprometidos”.
Brenda Walter, por su parte, concluyó que “nos importa que esta herramienta sea usada y que nos permita dialogar con otros sectores. También esperamos formar una cultura de datos, que se entienda lo importante que son para tomar mejores decisiones y administrar los recursos escasos. Desde la Fundación siempre trabajamos con gobiernos y, hoy más que nunca, creemos en la importancia de trabajar con otras organizaciones del tercer sector”.
¿Qué mide el Índice NIDO?
A diferencia de los abordajes tradicionales que evalúan la desigualdad únicamente a partir de los ingresos económicos, NIDO adopta una mirada integral que pondera cuatro dimensiones clave para el bienestar infantil:
- Contexto socioeconómico (35%): evalúa el clima educativo del hogar, la privación material y el acceso a servicios esenciales.
- Salud (33%): mide la cercanía a efectores públicos y la cobertura sanitaria.
- Educación (27%): analiza la distancia a establecimientos educativos estatales y las tasas de asistencia.
- Espacios verdes (15%): registra la accesibilidad a entornos que favorecen la recreación y el juego.
A partir del análisis de las localidades con más de 100.000 habitantes, el índice elaboró un listado de las ciudades que actualmente ofrecen mejores condiciones promedio para el desarrollo temprano.
- CABA, CABA – 59,33
- Vicente López, Buenos Aires – 58,91
- Rafaela, Santa Fe – 55,09
- Olavarría, Buenos Aires – 54,98
- Mendoza, Mendoza – 54,77
- Junín, Buenos Aires – 54,05
- Paraná, Entre Ríos – 51,97
- Godoy Cruz, Mendoza – 51,94
- Rosario, Santa Fe – 51,33
- Río Cuarto, Córdoba – 50,77
- Santa Rosa, La Pampa – 50,77
- Córdoba, Córdoba – 50,65
- Río Gallegos, Santa Cruz – 50,39
- Santa Fe, Santa Fe – 50,32
- Puerto Madryn, Chubut – 50,30
- San Salvador de Jujuy, Jujuy – 49,55
- San Carlos De Bariloche, Río Negro – 49,52
- Cipolletti, Río Negro – 49,14
- Resistencia, Chaco – 48,55
- Neuquén, Neuquén – 48,51
Hacia una cultura de datos abiertos
El Índice NIDO es una iniciativa desarrollada desde Fractal, el laboratorio de bienes públicos de la Fundación Bunge y Born y el Programa de Primera Infancia de la Fundación, lanzado en 2025. Con este proyecto, buscamos fortalecer un ecosistema de datos abiertos y transparentes que permita a los gobiernos locales, organizaciones civiles e investigadores diseñar intervenciones focalizadas, equitativas y eficientes.
Conocé más sobre el Índice NIDO en este link.