Nuevas vacunas: oportunidades y desafíos para la salud pública
En las últimas semanas estuvieron circulando una serie de discursos e incluso presentaciones en el Congreso Nacional donde se habló sobre supuestos riesgos para la salud vinculados a las vacunas. Más allá que lo que dice la ciencia es claro: las vacunas ayudan a prevenir entre 2 y 3 millones de muertes al año y son una de las herramientas de salud pública más importantes de la historia; desde el equipo de Fractal nos preguntamos por el impacto de estos discursos en la opinión pública.
El relevamiento anual de Confianza y Acceso a las vacunas (ICAV) de Fractal, incluye una sección adicional que cambia anualmente y monitorea preguntas relacionadas a la vacunación que son coyunturalmente relevantes. En este artículo analizamos la posición de la opinión pública sobre dos tipos de vacunas: las aplicadas en el embarazo que protegen al recién nacido contra infecciones respiratorias y la vacuna contra el dengue. Ambas son avances tecnológicos que reducen la posibilidad de cuadros graves de enfermedades.
En las preguntas realizadas entre fines de 2024 e inicios de 2025, se puso el foco en la vacunación de adultos y embarazadas contra enfermedades prevenibles en niños, aquellas causadas por agentes infecciosos específicos, como el virus sincicial respiratorio, que se asocia a los cuadros de bronquiolitis afectando principalmente a infantes de hasta 2 años.
Para comenzar, se preguntó por el conocimiento de las vacunas aplicables en el embarazo, las cuales previenen infecciones graves en el recién nacido, como es el caso de la vacuna contra el virus sincicial respiratorio y/o la enfermedad de coqueluche. En nuestra muestra, un 87% de las mujeres dicen conocer estas vacunas, mientras que un 73% de los varones dice conocerlas. Parece ser entonces, que la existencia de estas vacunas es una noticia extendida, especialmente entre las mujeres (que aparecen aquí como las más informadas).

El conocimiento sobre estas vacunas se incrementa con la edad: 73% de los jóvenes (15-20 años) conoce a las vacunas recomendadas, mientras que en el segmento entre 30 y 65 años, aproximadamente un 75-85% responde conocer dichas vacunas. El problema aquí radica en jóvenes que potencialmente queden embarazadas y desconozcan dichas vacunas. La recomendación en este punto para las políticas sanitarias es que en los controles prenatales se sensibilice a esta población de forma tal que reciban las vacunas en tiempo y forma y no expongan a sus hijos/as a riesgos de infecciones innecesarias.
El conocimiento de vacunas recomendadas con el embarazo es mayor en quienes tienen mayor nivel educativo: un 79% de quienes tienen primaria completa conoce dichas vacunas, mientras que un 89% de quienes tienen universitaria/terciaria completa dice conocerlas. Como un mayor nivel educativo suele estar asociado a mayores ingresos, esto indica que las campañas de comunicación y concientización deben enfocarse en los sectores más vulnerables, especialmente en las visitas prenatales.
Un comportamiento similar al perfil de respuestas por grupos (mujeres/varones, segmento de edad, nivel educativo) se encuentra cuando se pregunta si recomendaría la vacunación a mujeres embarazadas. Es notable que sólo un 78% respondió por la positiva (recomienda la vacunación), lo que deja una minoría no menor que se manifiesta en contra de la vacunación para embarazadas. Aquellos con menor nivel educativo (especialmente con primaria completa e incompleta) son los que mayor nivel de no recomendación reportan.
Bronquiolitis: del conocimiento a la acción
La siguiente pregunta es sobre el conocimiento de la bronquiolitis en específico. La bronquiolitis es una infección viral de las vías aéreas de los pulmones llamadas “bronquiolos”. Como estos se inflaman y obstruyen, los niños con bronquiolitis tienen dificultad para respirar. Entre los encuestados, un 71% de la población ha escuchado hablar de esta infección.
Nuevamente, las mujeres manifiestan conocer el término bronquiolitis más que los varones, y lo mismo ocurre en la franja de edad de los 30-65 años, comparados con los más jóvenes. Quienes tienen mayor nivel educativo también manifiestan un mayor nivel de conocimiento comparado con quienes tienen menores niveles de educación. Estos patrones de respuestas por grupos son similares a los de las preguntas anteriores, lo que indica que la estrategia de focalizarse en la provisión de información (y vacunación a embarazadas) debe potenciarse en los más jóvenes y quienes tienen menor nivel educativo.
Para prevenir la bronquiolitis es sumamente importante que las futuras madres sepan sobre la necesidad de recibir una inmunización durante el embarazo. Es notable que solo la mitad de la población sepa que existen vacunas aplicadas durante el embarazo que apuntan específicamente a prevenir infecciones respiratorias en los niños.
Lo notable aquí es que solo un 50% responda positivamente a esta pregunta, mientras que un 80% respondía saber de la existencia de vacunas para prevenir enfermedades graves en recién nacidos. Esto podría sugerir que el conocimiento de dichas vacunas no es claro: sólo saben que existen vacunas de protección pero no conocen la existencia de vacunas específicas para proteger infecciones respiratorias.
En cuanto al patrón de respuestas por segmentos, la única diferencia entre grupos es que el conocimiento de estas vacunas es menor en los varones: el resto de los patrones de respuesta que observábamos en las preguntas anteriores no se encuentra aquí.
Dengue
Con la aparición reciente del dengue se ha generado un debate sobre medidas de prevención, especialmente centradas en la aparición de vacunas que reducirían la severidad del cuadro. Este tema tuvo especial relevancia durante el brote registrado entre fines de 2023 y comienzos de 2024.
Nuestros datos sugieren que aproximadamente un 70% de la población se manifiesta a favor de vacunarse contra el virus que causa el dengue. La disposición a vacunarse es similar entre mujeres y hombres y no parece haber una clara relación entre la propensión a vacunarse y la edad o el nivel educativo.
Las vacunas, de reciente aparición en el mercado, son una herramienta relevante dado que en las últimas temporadas de verano se han dado aumentos en los casos de dengue. Como dijimos, la vacuna es de especial relevancia para reducir la cantidad de casos graves, aunque las medidas clásicas para prevenir la difusión del vector (el mosquito Aedes aegypti) siguen siendo fundamentales.
Los porcentajes de individuos que se manifiestan a favor de vacunarse deben tomarse en cuenta con cuidado, porque algunos encuestados pueden desconocer que en su caso la vacunación acarrea costos monetarios que podrían no estar dispuestos a afrontar. Por este motivo un aspecto interesante a considerar en la próxima edición del ICAV, es cuánto afecta el costo de la vacunación a la disposición a vacunarse.
Conocer para transformar
En el caso de la vacunación durante el embarazo contra infecciones como las de virus asociados a la bronquiolitis, las futuras madres deben recibir la información y la vacuna a tiempo y esas vacunas deben ser aplicadas. En el caso del dengue, la vacunación es una medida de prevención de reciente aparición, aunque otras medidas de prevención no deben descartarse (como por ejemplo eliminar todos los recipientes que puedan acumular agua en las casas y alrededores, como botellas, latas y neumáticos).
Vivimos en una era de avances médicos que permiten prevenir enfermedades (y específicamente infecciones) que antes eran comunes y generaban una alta mortalidad. Sin embargo, la existencia de estos avances no implica necesariamente que toda la población tenga las mismas posibilidades de acceso a los mismos.
La tasa de cobertura es sólo la punta del iceberg, estudiar la confianza y el acceso permite ahondar en el conocimiento de la problemática y encontrar las vías para avanzar hacia una vacunación más equitativa y efectiva en nuestro país. Esto se vuelve especialmente importante en estos tiempos, donde discursos infundados circulan en medios masivos e incluso en algunos sectores de nuestra sociedad, poniendo en duda (injustificadamente) la importancia de la vacunación.